sábado, 12 de febrero de 2011

Mermelada de naranja-limón. Botes, latas y demás conservas.


Me gustan las conservas, los botes y todo tipo de latas, siempre tengo en los armarios de la cocina. Casi nunca frío tomate, venden uno estupendo listo para usar, me encanta la cebolla ya frita en bote. Una lata de atún o unas anchoas, mozzarella y una masa de pizza son una cena estupenda en un pis pas.

Entonces me gusta cocinar tanto como parece? Si, pero no me importa tener ayuditas, una lata, un bote y mi comidita se llena de ricos sabores. Me gusta innovar, copietear esas estupendas recetas que voy viendo por los blogs y foros del mundo. Me gusta bloguear a lo ancho de la ciberesfera, intercambiar piropos, ideas y recetas con todo el que quiera.

Aprendo tanto de todos los blogs que visito, dudo que mi cerebro tenga capacidad para asimilarlo todo. Veo fotos y leo a personas que exponen no solo su cocina sino su "yo" un poco en cada receta en cada mensaje que nos dejan a los demás.

Me encanta bloguear, no lo dudes, es por lo que tengo este blog, para leer y aprender. Os presento esta mermelada cítrica y un poco amarga, como a mi me gusta. La encontré en un libro desclasificado que compré en una feria del libro, os va ha gustar.

Mermedada de naranja-limón.

1'5 kg de naranjas y limones.

850ml de agua.


900g de azúcar.

Lo primero es lavar muy bien la fruta, luego hay que pelarla procurando que se quede un poco de piel.
Con la piel que sobra, se hacen tiras muy finas y se ponen a hervir en un cazo con agua 30 minutos. Reservarlas. Cortar la fruta en cuartos y quitarle las pepitas.


Modo tradicional.
Meter la fruta en un cazo junto con el agua y dejar hervir 1h y media o hasta que la fruta este blanda, por supuesto a fuego lento.

Cuando esté un poco frío, lo pasamos por un tamiz y por cada 600ml de jugo que saquemos, añadimos 450g de azucar, volver a poner al fuego. Una vez el azúcar se haya disuelto, lo dejamos hervir unos 15 minutos, justo el tiempo de que espese.


Una vez se haya enfriado un poco solo queda incorporar las pieles hervidas que habíamos reservado.


En la panificadora.

Yo lo hice en la pani, puse el azúcar junto con las frutas, en el menú mermelada. Cuando termino lo pasé por la batidora y le incorporé las pieles que tenía reservadas.

De modo tradicional o en la panificadora, solo queda envasarla y comerla con una tostada y un té, que más se puede pedir!