domingo, 23 de enero de 2011

Queso casero. Reducción de propósitos.


Hace unos días comenté mis propósitos de año nuevo y lo difícil que me resultaba llevarlos a cabo. Se me ha ocurrido una idea a mi entender genial, los he reducido a solo 3, lo que me facilita la labor considerablemente. Os los cuento, es una forma de compromiso con toda la humanidad, uf!:

1. Ser más optimista.

2. Adelgazar 4 tontos kilos de nada, que están alojados en mis caderas y creen que soy suya, pero no es cierto, me sobran.

3. Querer y cuidar más de los míos.

Creo que con esto solo ya tengo tarea para todo el año, quiero hacerlo bien, me lo propongo con toda responsabilidad, espero cumplir.

¿Cuáles son los vuestros?

Podría ser hacer este queso tan fácil y tan rico. La receta la encontré en Sabores de Viena.

Queso casero.

1 litro de leche fresca, la que se encuentra en la zona de refrigerados.

1 gasa estirilazada, la podéis comprar en la farmacia.

1 colador.

1 limón.

1 yogur natural, lo compró siempre griego, queda más cremoso.


Ponemos a calentar la leche, cuando veamos que va ha hervir la separamos del fuego. En ese momento le añadimos el zumo de un limón y el yogur. Inmediatamente, verás como la leche empieza a cortarse. Se separa el suero del queso, el suero es de color amarillo, no lo tires. 

Aquí véis como empieza
a cortarse la leche.
Una vez el suero se haya separado totalmente del queso, ponéis la gasa sobre el colador, y colaís vuestro queso. Ya os he dicho que el suero no lo tireís, se puede utilizar para hacer pan, magdalenas, bizcocho y bebidas con todas las propiedades de este suero.
Este ya es el queso separado del
suero.
Haced una bola de queso con la ayuda de la gasa y pasadlo por agua fría, lavándolo un poco. En este momento, es cuando si os apetece debéis añadirle sal o hierbas, yo lo dejo siempre sin nada y así me sirve para dulce y salado.

Una vez lavado, colgadlo del grifo por ejemplo para que termine de escurrise. Unos 30 o 45 minutos después ya tenéis un queso listo para comer.


Por ejemplo con unas anchoas y un poco de pan hecho en casa, una delicia. O con esta mermelada de fresas, también casera no se puede pedir más.